El congreso de bancales abre un plazo de dos meses para recibir opiniones y redactar conclusiones finales para la Declaración de La Gomera

Los más de 150 expertos asistentes al IV Congreso Mundial ITLA de Bancales y Terrazas acordaron esta mañana presentar un borrador de conclusiones que permanecerá abierto por un periodo de dos meses para invitar a todo tipo de personas, colectivos e instituciones a que aporten sus reflexiones y redactar un documento final que será conocido como la Declaración de la Gomera Re-encantar bancales.

“Sería una frivolidad resumir en dos horas estos últimos 13 días de trabajo”, reconoció el arquitecto Juan Manuel Palerm coorganizado del congreso junto a Timmy Tillman, de ITLA. Así que las reflexiones se han presentado de forma verbal para ofrecerlas a la sociedad, agricultores, ayuntamientos, ciudadanos, que quieran involucrarse en la redacción final de un documento, que probablemente se divulgue como La declaración de La Gomera Re-encantar bancales.

A modo de propuesta, Juan Manuel Palerm presentó ocho conclusiones parciales.

–              El origen de los bancales de Canarias es indígena. El mundo indígena colaboró en los aterrazamientos como sistema de cultivo para alimentarse. La aportación de economistas, investigación de archivos y cartografía sustentan la afirmación. “Algo hemos hecho mal”, dijo Palerm. “Hay que revisar la historia del 1400 a 1700 sobre la relación de nuestros antecesores con nuestro territorio”. También destacó la “magnífica contribución de la toponimia; cualquier montaña de la Macaronesia identifica sistema de piedras y su toponimia habla de la interacción de diferentes sistemas de piedras de las montañas”.

–              Apostar por una concepción integral del paisaje. Mas allá del bancal, valorar todos los aspectos del mundo rural. Abrirse a un espectro de temas. No actuar solo en bancales si no contemplamos una visión sobre el territorio. Mayor sensibilidad. Una percepción colectiva. Que estos paisajes no sean paisajes inadvertidos. Hay que sensibilizar y hablar sobre los sistemas de producción desde un punto de vista multidisciplinar. “En las manos de todos está rescatar esos sistemas de producción en bancales y replantearnos la relación entre agricultura y geografía. No hay bancales si no se cultiva, pero hace falta un equilibrio. Ese espacio agrícola no debe tener un papel secundario sobre lo urbano. Debe tener su identidad propia. Hace falta pensar”.  En este punto, el copresidente del comité organizador advirtió que Cabo Verde, Madeira, Azores y Canarias han planteado “un pensamiento archipielágico” de los bancales, diferente al continental, e hizo una invitación a profundizar en ello.

–              El tercer aspecto está relacionado con la identificación de los bancales. “Hemos descubierto sintonías sobre cómo hacer un diagnóstico de un territorio”, dijo Palerm, al referirse a técnicas de mapping, dibujo, atlas y registros. Así, adelantó que, por ejemplo, los estudios realizados en La Gomera señalan que costaría unos 4M€ preparar y activar cultivos en bancales susceptibles de rescatarse. Y con el mismo método o similares trasladarlo a las escalas de otras islas. En Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde se han identificado 12 sistemas de bancales, sistemas constructivos complejos que hablan de su territorio, porque, son una representación de dónde se extrajo la piedra. Sobre la relación de bancales con el turismo, el académico dijo que “el turismo tiene que ponerse a disposición de entender una oportunidad para los bancales y no para el desarrollo turístico. Es un planteamiento a la inversa”. Y planteó lo mismo en el caso de la relación de los bancales con espacios naturales protegidos: lo mismo debería pasar con los espacios naturales, donde es muy difícil establecer cultivos, aún habiendo bancales en espacios naturales protegidos y parques nacionales. “Habrá que llegar a acuerdos del tipo que se impida eliminación de sistemas productivos que están en los márgenes de esos espacios naturales”, señaló.

–              Otra de las propuestas de interés indica la necesidad de implementar procesos de cultivos como biodiversidad. El bancal sin cultivo no existe. Pero hace falta una agricultura muy concreta para cada caso. Los productos de bancal deben producirse entendiendo el bancal. Atendiendo a la cota de altura. Terrenos diferentes, el alturas diferentes requieren cultivos diferentes. No parece lo más comedido insistir en monocultivos en sistemas de bancales. Canarias es extraordinaria en productos de secano. Es otra forma de trabajar el bancal y el cultivo. Hay soluciones para territorios de secano de gran calidad. Se propone mayor sensibilidad a la hora de planificar cómo se incorporan nuevas formas de distribución de agua a esta nueva concepción del paisaje.

–              Otras propuestas hablan de la importancia de los bancales desde el punto de vista de la cultura y representación. Si hay silbo, palmeras, pintaderas, también debe identificarse los bancales como representantes de unos territorios y cultura determinada. Aquí Palerm hizo un llamamiento a la participación con proyectos colectivos. “El paisaje fruto de la individualidad no tiene futuro; solo lo tiene el colectivo”, afirmó.

–              La sexta propuesta tiene relación con la economía. El paradigma de la economía, lo llamó. Es necesario, a su juicio, que se reequilibren los parámetros Desarrollo, bienestar y capacidad de trabajo.

–              También hubo una propuesta sobre normativas y el papel de la administración. “Los bancales necesitan nuevos instrumentos urbanísticos y territoriales”, de los que actualmente se carecen en toda la Macaronesia y en España. Nuevos textos que redefinan “utilización, forma, conocimiento y diagnóstico”. Para los científicos de este IV Congreso, los bancales no están en el valor que le corresponde. Por ello es necesario un primer documento que reconozca su valor. Además, la gestión y la custodia del territorio son clave para estos expertos, quienes reclaman instrumentos de gestión que favorezcan el desarrollo.

–              La última propuesta lanzada al es la relativa a estrategias de localización. En este congreso se ha eligieron 14 territorios a los que se aplicó una estrategia de localización. Se propone aplicarla a una escala mucho mayor.

Aparte de estas ocho propuestas de conclusiones para la Declaración de La Gomera (que ahora se someten dos meses a todo tipo de aportaciones por parte de quien lo desee), Palerm reconoció que en demasiadas ocasiones se habla de bancales desde el punto de vista del ser humano “y eso es un error”, afirmó. “El mundo ecológico no está basado solo para el ser humano. No deberíamos primar unos sobre otros. Seamos inteligentes y dejemos vivir en ellos también a todo lo que no es humano”, concluyó.

Distintos expertos también aportaron otras ideas llamadas a integrarse en la Declaración de La Gomera Re-encantar bancales.

El presidente de ITLA, Timmy Tillman señaló que “hemos estado en numerosas islas en 14 grupos visitando bancales, hablando, aprendiendo por qué hay bancales en producción y otros abandonados y ahora proponemos a la sociedad en general que participe en proponer cómo beneficiar el contacto entre gente como propietarios y agricultores con el resto de la sociedad que es la que consume sus productos; todo eso tiene relación estrecha con los bancales”.

El ingeniero agrícola Mourik Bueno de Mesquita señaló que “recién te das cuenta de lo que tienes cuando lo perdiste y eso es lo que sentí aquí. Vivir bien requiere una nueva forma de pensar. Todos conocemos los puntos críticos en el planeta, tanto ambientales, como económicos”. En su opinión, estas islas son oportunidades impresionantes de vivir bien en un paisaje de bancales. “Quiero decir, vivir, tener casas, ingresos de forma muy creativa, turismo y eso incluye una nueva forma de gobernanza”.

Maruja Salas (representante II Congreso ITLA Perú) reconoció que, mientras a unos aterroriza vivir en las montañas, otros lo relacionan con la buena vida”. Sobre su experiencia en Canarias dijo: “Hemos encontrado maravillosos hombres y mujeres con un conocimiento enorme sobre semillas, tierra, agua; personas con 10000 oficios, eso son las gentes del campo”. Al contrario de lo que pueda pensarse, Salar advirtió que “el campo no es desolación, es riqueza de conocimientos sobre la tierra y el agua”. A la labor abnegada de agricultores y ganaderos añadió Salas “a guías, historiadores, activistas que defienden la naturaleza, a muchos técnicos que están comprometidos en que los campos sean la fuente de alimentación y en algunos casos a algunas autoridades que sintonizan con esta filosofía”.

Salas insistió en que hay que saber más sobre diversificar la tierra. Igualmente, reivindicó que se empiece a divulgar que es posible vivir con dignidad en el campo. “Debemos combatir estereotipos de que son gente atrasada, no modernizada. Mensajes claros y directos. La gente lo que quiere saber para vivir dignamente es cómo producir cosas que no nos intoxiquen”

Por su parte, Donatella Murtas (representante del III Congreso ITLA, en Italia) insistió en que una de las grandes conclusiones de este congreso debe ser la necesidad de que se conozca la existencia de los bancales, encontrar nuevas formas de enriquecerlos y que esa información fluya con nuevas formas de aprender y divulgar ese conocimiento.

Laura Montilla, coordinadora del grupo que exploró la Isla Baja en Tenerife afirmó que Re-encantar bancales “es cuidar la vida que hay en ellos, cuidar la tierra que los sostiene” y abogó, por ejemplo por fomentar escuelas de maestros parederos y recuperar oficios imprescindibles. Además, propuso hacer más huertos en zonas urbanas y aprender a alimentarnos bien. “El único modelo sostenible es la coherencia; debemos pasar de la lección y la acción. Consumir productos locales, no generar basura, tomar decisiones simples”.

Timmy Tillman anunció que las cuatro candidaturas para el próximo congreso de bancales, dentro de dos años, son Filipinas, Indonesia, Bután y Etiopia.

 

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